En un mundo donde todos fingen ser normales... yo seré el rey de los piratas.

Friday, August 03, 2007

Libro 2 Capitulo 2.2

Exodo

Danza en la noche

“¿y que será de mi vida sino peleo por ella misma?”




(La lluvia no ha parado en días, el cielo ha dejado de brillar, ¿Qué pasa?...)

- No hay tiempo señor, debemos organizar el ejército antes de que los rebeldes estén en medio de nuestras líneas de ataque, el ultimo ataque fue a favor nuestro, pero por lo que vimos sus fuerzas tienen algo escondido, debemos actuar… -

- General, usted ya debe saber que no tengo ningún problema con ellos, cualquier treta que puedan crear esta prevista por mí -

- Pero señor, según los espías que tenemos ellos quieren traer a los ninjas -

- Tu como yo sabemos que esos ninjas no son más que un mito, y aunque esa realidad fuera cierta no debería preocuparle general, nuestras fuerzas son superiores, por quien nos debemos preocupar es por el consejo, ellos están tramando algo, el ultimo viaje que realizamos a tierras extranjeras nos permitió traer nuevas armas, pero con ello también grandes gastos para el imperio, y al parecer esos viejos quieren una explicación… -

- Que haremos entonces -

- Creo que ya no nos son útiles general… no mas… -

- Entendido Emperador -

La lluvia no ha parado en días, el cielo ha dejado de brillar, y los tambores de batalla están cerca…


El aroma de la mañana es frío y Li aun sigue tratando de acomodar las escenas en su mente, los por que y los como no han logrado surgir con toda claridad, vienen a su mente las imágenes del ataque, mientras intenta justificar la forma en la que huyo; la mañana pasa rápidamente mientras la temperatura aumenta y las filas de soldados que se encontraban en el largo jardín se mueven a pasos alineados a la sombra del templo…

- ¿Por qué? ¿Por qué? – sigue pensando por un rato más Li. -

Mientras tanto al otro lado de los campos de arroz el campamento se ve desolado, con llamas consumiendo las pequeñas casa de madera y un intenso olor a muerte; los sobrevivientes han huido al bosque, ese es su único refugio por el momento.

- Se que planea algo, lo se, no pudo haberse ido sin siquiera pensar, no lo podemos juzgar – Grita Kay mientras la mirada insistente de los jefes del campamento lo miran. – Si el es quien ustedes me han dicho, no puede ser… - alguien golpea la mesa con fuerza – No puedes solo decirnos eso Kay, ese no es un argumento, tu bien lo sabes, el nos dejo por propia voluntad, y aun mayor su falta si contamos que atrajo al ejercito hacia nosotros, no importa que el sea uno de los dragones, no se puede permitir -

Kay no responde al argumento, todos han sido dominados por el silencio, mientras el aroma del día se pierde entre angustia y miedo…



(“El tiempo transcurren en medio del campo, las sombras se diluyen entre imágenes y recuerdos… ¿Cómo es posible dudar cuando la batalla esta a punto de empezar?”)



Li ha terminado su meditación, aun hay algo de duda en su rostro, pero su mirada en silencio denota lo claro que quedaron sus razones para actuar. Camina hacia la sala principal, ahí están todos los soldados, unos de ellos ya duermen mientras otros toman un poco de sake y hablan entre ellos, el no toma importancia y sigue su camino, recorre algunos de los pasillos del templo y por fin llega a la cocina, un lugar por demás grande, en el cual se puede ver un gran calderón colgar del techo bajo las rojas bajo las rojas cenizas de una llama que ya ha desaparecido; poco a poco se acerca al viejo y grande calderón y con un leve suspiro reconoce el caldo que se ha preparado, camina a una pequeña estantería y toma un plato de porcelana, sirve una porción y se sienta en una mesa al final del cuarto, lleva a cabo una plegaria y comienza a comer, la noche se cierne sobre todo el edificio, el templo se hallaría en total oscuridad si no fuera por la tenue luz de la luna que baña el templo con sigilo.

El viento se torna raro, Li sabe que ya no esta solo, se pone de pie y sin titubear pregunta: - ¿Qué necesitas? – La sombrase desliza y responde: - Estoy en busca de un dragón señor - ¿Dragón?, esas criaturas son solo magia, como puedes buscar a uno? – No mi señor, no todo en la vida tiene el aspecto que creemos – Li escucha atento, mientras la sombra se acerca a el, sin titubear – Tu debes saber, el dragón que busco esta cerca – Li sorprendido aun medita las palabras que esta escuchando – Solo recuerda que no todo lo que crees es la realidad mi señor, el dragón esta cerca – Li no encuentra respuesta, solo sabe que algo esta a punto de suceder y debe estar preparado… trata de sentarse y meditar cuando un golpe rompe la puerta de la cocina y sin previo aviso recibe un golpe en el rostro:

- No puedes dejarnos así Li – grita la voz con un tono de ira – se que no puedes dejarnos así – Li recupera el aliento y se pone de pie - Kay, no es lo que tu crees, esto es un plan – Si es así pelea y demuéstrame que eres un guerrero con honor. Li no quiere atacar pero Kay lanza golpes en todas direcciones; el solo puede defenderse, Kay grita: - vamos Li, pelea, ¿que acaso no piensas demostrar tu honor? – Li sin más dificultades comienza a pelear. Sus brazos como espadas cortando el viento, una serie de golpes y patadas que bien podrían ser un baile perfecto, Li mantiene su estilo en el aire, mientras kay lo hace bajar a la tierra y ganar en su terreno, la pelea se extiende por tan solo unos minutos antes de que uno de ellos salga disparado por una de las ventanas de la cocina; Li corre a ver a Kay quien se niega a ser ayudado, se pone de pie y salta hacia atrás, el reflejo del pequeño lago deja ver la luna y la sombra de ambos peleadores a extremos del jardín, y como si fuera un el volar de un par de aves ambos saltan mientras sus golpes rompen el viento, al pelea es corta de nuevo, Li sin ninguna dificultad derriba a Kay, quien ya en el suelo se rinde: - Tienes razón, he perdido, creo que si eres un dragón después de todo – Li escucha estas palabras y se queda petrificado - ¿un dragón? Escuchaste al hombre que vino antes de ti? – Kay sorprendido responde a toda velocidad: - ¡No¡ que dijo ese hombre – Hablo de un dragón igual que tu – Kay esta apunto de hablar cuando cientos de sombras los rodean. El techo del templo, los árboles y el lago, ahí en medio de todos esos guerreros Kay dice: Li, espero que estés listo, por fin nos encontraron… es momento de la diversión.

Monday, June 25, 2007

Libro 2 - Exodo - Capitulo 2.1

Elije tu lado


El aroma de la mañana ha impregnado el campo, las pequeñas sombras que aun están ocultas desaparecen con el nacimiento del sol, la gente comienza a salir de sus pequeñas casas; Kay aun sigue en la cama, mientras la cama compañera aparece vacía. La mañana es aun fría y la gente ya esta en medio de los campos de trigo y en las pequeñas lagunas buscando arroz, Li no interrumpe su trabajo, los mira con interés como si analizara cada uno de sus movimientos, de pronto mira a una anciana, su piel muestra marcas mientras su cuerpo denota una sombra cansada y frágil, pero su mirada es calida, recoge el maíz a toda velocidad; Li asombrado no despega su vista del trabajo de aquella mujer, imagina aquel movimiento cadente y sencillo como un arte, un fluido movimiento, su mente comienza a imaginar cuando una voz lo llama:

- jovencito… podrías ayudarme – Li mira intrigado y se percata de que, quien le hablas es la mujer que observaba. Sin una sola objeción Li camina entre el dorado del campo y llega hasta la pequeña mujer quien lo mira con asombro.

- Tu eres fuerte, se que no te costara ningún trabajo ayudarme - Li comienza a recolectar el maíz, junto a la mujer, el no puede dejar de observarla, al sentir su mirada fija, la mujer voltea en silencio y con una mirada inquieta pregunta:

- ¿Qué es lo que pasa Jove? – Li sorprendido, no puede sorprender, simplemente dirige su vista al maíz y continua su labor, la mujer se percata de esto y pregunta de nuevo:

- Tu no eres de aquí, ¿no es cierto?, no eres rebelde, no pareces un campesino – li sorprendido responde tajante: - No – al observar que la su respuesta fue dura Li se disculpa rápidamente, y la mujer li mira con cariño y dice: - No te preocupes, se que es duro, tu no eres parte del conflicto, se que no tienes la necesidad de pelear, no te preocupes – Las palabras de la mujer retumbaron en la cabeza de Li y recapacita por un momento los hechos, la llegada del ejercito a su hogar, la llegada de Kay, y la llegada a ese pequeño poblado, todo le parecía un sueño sin sentido, cada parte no encajaba bien con la otra… la expresión de sus ojos se pierde, la mujer lo nota de inmediato y comienza una conversación diferente… El tiempo vuela y Li termina el trabajo, la mujer agradecida lo lleva a su hogar a comer un poco del alimento que su pequeños han preparado para hoy.

Al llegar a la pequeña choza Li mira a su alrededor, las paredes frágiles, el espacio reducido, y el calor que azota el lugar, los niños jugando con algunas piedras y espadas de bambú, la mujer le pide a Li que se siente y en un gran plato blanco sirve arroz para el, mientras come el plato mira a los pequeños que juegan en una reducida parte de la choza; mira que su cuerpo es muy delgado, y su mirada es frágil. Li imagina que es lo que pasa con aquella gente, quien ha sufrido toda su vida y sin más que con un simple cuerpo logran hacer todo un cambio en la vida de los demás. La mujer se sienta con el y platica un largo rato más, hasta que llega la hora de un descanso, Li sale de la choza y mira el atardecer mientras esconde su calida luz, el sol que desaparece en el horizonte…reflexiona he intenta ver que pasa por su cabeza y… En ese momento aparece Kay de la nada:
- joven amigo, por fin te dejas ver? Se ve que has estado ocupado haciéndote de una reputación con la gran jefe. – Li asombrado pregunta: La gran jefe? - si así, la esposa del viejo que viste ayer – responde Kay.

De pronto Li, se queda son palabras intentando imaginar sus siguientes freces; Kay simplemente sonríe y dice: - Vamos amigo el tiempo se agota y tienes que elegir – Li se asombra y cuando esta a punto de responder Kay a desaparecido.

La tarde pasa rápido, el tiempo vuela, y el viento aumenta su fuerza y la noche llega…

Li camina por el campo, recordando su día, el maíz y la caminata, la comida y la vista de Kay, y antes de que pueda concluir en algo, escucha un grito: - EL REFUGIO FUE DESCUBIERTO¡¡ - gritan despavoridos, Li corre, intenta encontrar el origen de aquel desastre, y sin más ni más descubre al hombre que dirige aquel movimiento. El monje que había solicitado su ayuda estaba ahí, frente a el con una sonrisa fría y penetrante… Li lo mira y ve como su alrededor los, hombres del emperador destrozan todo a su paso; De pronto de entre las sombras, un hombre aparece y de una patada tira a uno de los jinetes que custodia al Moje, Li asombrado busca el reflejo de esta sombra y se percata de que es Kay; el monje al mirar tal acto, pide ayuda de un grito, Li mira por un momento a ambos. El monje lo mira y sabiendo su nombre habla:

- Es un milagro que siga vivo joven Li, estos hombres pudieron matarlo – Li asombrado no responde; Kay mientras tanto molesto pelea con uno de los jinetes; el monje mientras tanto propone algo a Li:

- Al parecer a usted le importa esta gente, así que lo pondré así, si usted decide regresar, ella morirá Li al girar la mirada, e a un soldado amenazado con su sable a la mujer con la que el había recolectado el maíz, Li de inmediato responde: Si regresaré pero dejen a la mujer en paz; el monje sin más que una sonrisa en el rostro. Da aún orden un el soldado deja a la mujer, Li más tranquilo respira y decide ir con los hombres del emperador, y de pronto frente a el aparece Kay:

- vamos chico no nos dejaras, tu no quieres ir con ellos – Li mira ambos, el monje al ver sus dudas pide al soldado que tome a la mujer de nuevo pero esta vez toma su sable y con un simple golpe mata a la mujer, Li enfurece y trata de atacar al moje, pero los soldados lo retiran de inmediato de un golpe y el monje hace su petición de nuevo: -por favor regrese con nosotros Li, so se quede aquí, sino tal vez muera: Li mira el cuerpo de la mujer, y a Kay pelear desesperadamente , acepta el viaje y sube al caballo del monje, Kay al mirarlo grita: - No elijas mal chico¡¡¡, no elijas mal¡¡¡ - A salir de ahí el moje, los soldados del emperador dejan la aldea uno por uno…

Li no puede mirar atrás, algo se ha perdido, tal vez el camino. Su camino se ha perdido...

Wednesday, June 13, 2007

Libro 2 - Exodo


Capitulo 1.0

“Gotas de lluvia”

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos alma”.


El gran imperio chino ha formado una flota completa para llevar acabo expediciones a África, el emperador Hongwu ha decidió que estas naves comerciaran con los hombres del otro lado del mar, cosa que deja mucho que desear entre sus allegados quienes siguen la vieja costumbre de no comerciar con extranjeros. El imperio parece dividido y los problemas económicos han traído guerras civiles a todo el país…



El sol se pone, las luces de la tarde se apagan con paso lento, su respiración es a cada paso más lenta, la posición de loto es ya una costumbre, su columna derecha, las manos firmes el pecho firme; ¿Cómo puede ser humano? Es una estatua. El sol aun susurra sobre las paredes del templo, pero pronto partirá, la noche tomara su lugar y el sigue ahí…

Entre las sombras de la noche los pasos ligeros de una imagen acechan su meditación, por un momento la sombra se detiene frente a el, como esperando, bajando su respiración hasta el punto de perderla, el se levanta, abre la mirada y deja entre ver paz, la pequeña imagen solo replica:

- Ya esta todo preparado señor – Al terminar sus palabras deja el lugar con la misma paz y sigilo que antes.

Sin cambio en la mirada, simplemente camina cadente al patio, sus pies son muy ligeros, como si el viento lo levantara, al llegar al lago se detiene, se postra frente a una estatua y entre las sombras y el silencio recita una oración.


El sol se levanta muy temprano de entre las montañas. El joven no quiere levantarse, el silencio y se ha quedado en el pasado y esta mañana es una ve la que ha forzado a abrir su mirada; debe llevar acabo sus obligaciones, se levanta y en un instante esta vestido. Camina ligero entre los pasillos del templo, llega a una gran sala y se postra, recita su oración, toma una katana…

El viento sin más ni más se ha separado, con el filo de su mano, por que no solo es la espada la que mata, sino aquel que la empuña el alma que le da vida. Sus movimientos son fluidos, su respiración sencilla, cada célula de su cuerpo concentrada unida a la espada, y de pronto algo lo interrumpe.

- Joven Li, perdón mi interrupción, pero hay enviados del emperador en la puerta -. El joven se postra y deja la espada en su lugar, camina de prisa, el llamado que ha recibido parece importante; al llegar a la puerta se encuentra con dos caballeros reales, tan imponentes, sobre aquellos caballos blancos, sus mascaras no dejan ver sus facciones, pero basta con mirar sus ojos para saber que se les debe respeto, entre ellos un anciano vestido de monje. El joven se acerca con respeto inclinando su rostro frente aquella imagen, al estar frente al monje, este habla:

- es por orden del emperador Hongwu, que la casa de Kimanyaro sea refugio de nuestro ejercito, durante la intervención de los rebeldes-

Li, lo mira largo rato, no sabe que hacer, nunca ha sido partidario del emperador, pero sabe que si se rehusa, morirá sin remedio; mira al monje y con un movimiento acepta la orden. Y el monje habla:

- Entonces así será, en la puesta de sol de este día nuestros refuerzos serán recibidos en este templo -

Li simplemente guarda silencio, y espera que ellos dejen el lugar.

La mañana pasa al igual que la sombra del templo, Li medita, el silencio en el templo no ha cambiado desde hace ya un año. Pero entre este silencio se ha escuchado algo, Li ha sentido un movimiento, sabe que hay alguien más, sabe que ah profanado el templo, pero no se inmuta, deja que aquella sombra vague cerca de el, si busca algo tal vez encuentre pelea y eso, no será lo mejor.

La sombra lo rodea, y por un instante divaga frente a el; el silencio se hace entre los dos, hasta que una voz tenue lo rompe:

- ¿Que quiere en mi templo? Te recomiendo que si quieres robar algo te vallas a otro lado…


La sombra inmutada no se mueve, de pronto Li siente que algo anda mal, de aquella sombra están brotando gotas de sangre, al parecer esta lastimado, se pone de pie a toda prisa y busca la herida, la sombra ni siquiera tiene fuerza, no se mueve se desploma en el suelo y la luz tenue del cielo deja entre ver el rostro de un joven que no supera por mucho su edad, en el costado ha sido herido por una lanza, sin parpadear Li lo levanta y lo lleva con el medico del templo. Este lo revisa y entre silencios explica que su herida no es grave, pero ha perdido mucha sangre, deben dejarlo descansar.


Li sale de la habitación debe prepararse para recibir a los soldados del emperador, coloca algunas mantas en el salón principal del templo y algo de comida cerca de cada una, al llegar la puesta del sol, los soldados se pueden ver al horizonte de los campos de arroz. El los espera con gran sigilo… El ambiente es cálido y aun así Li puede sentir un escalofrío pasar por su espalda al estar los soldados frente a el, les permite el paso y los guía a su recinto. Cada uno de los soldados toma un lugar y se dispone a comer; mientras tanto el medico esta esperando a Li en el pasillo, ya puede despertar al joven. Li camina sigiloso al cuarto donde lo dejo abre la puerta y a su gran sorpresa el ay no esta, da unos paso dentro del cuarto y de pronto alguien lo toma por la espalda:


- Hey gracias chico, esas heridas pudieron haberme matado; bueno quizás no, la verdad es que de todos modos te lo agradezco, pero como veo eres aliado del emperador, así que no puedo estar aquí –


Li no dice nada, simplemente toma su mano y con un movimiento sencillo deja al joven en el suelo.


- Wohooo, si que eres bueno hombre, pero de seguro no sabes que soy uno de los rebeldes más fuertes de la legión – El muchacho hace algunos movimientos con la espada y termina por golpearse en la cara. – Lo vez¡¡¡ (grita exasperado) hice eso propósito – Li no puede dar coedito a lo que ve. De pronto un soldado curioso acude al oír los gritos y al abrir la puerta encuentra al joven herido y a Li con el:


-Señor que hace usted con este rebelde ¿acaso los ayuda? – Li simplemente niega siquiera conocer al joven, el de inmediato responde – Ho vamos Li, si tu fuiste el que me recogió y me curo las heridas, además me trajiste para que viera las fuerzas del emperador – El soldado silva, y de pronto el cuarto esta lleno de soldados:


- Wohoo tu si que sabes hincar una fiesta he Li, ok, vámonos de aquí – El joven toma a Lí por la muñeca y hace estallar una bomba de humo en el cuarto…

Entre las sombras de la noche el joven y Li corren con los soldados del emperador a sus espaldas. Y al llegar a un paraje mas boscoso, el joven sonríe y se detiene, Li no imagina por que pero también se detiene, entonces de entre los árboles se descubren centenares de sombras que en poco tiempo acaban con los pocos soldados. Al terminar la acción, el joven se presenta:

-Que tal, perdón amigo, me llamo Kay y soy un rebelde, perdón por no haberte dejado con tus amigos los soldados, pero siempre es bueno reclutar a un buen samurai.- (una sonrisa grande colorea su rostro) Li se sorprende, pero al meditar un poco las cosas, sabe que este fue el mejor camino para librarse de ellos; los rebeldes reciben a Li y lo llevan a su refugio.

Al llegar al refugio, Li mira a su alrededor, ve que la gente esta tranquila y se puede organizar sin necesidad de la fuerza… medita y medita mientras camina, de pronto se detienen frente a una pequeña choza, dos grandes hombres custodian la entrada, Kay le pide que lo siga, al entrar a la choza la oscuridad inunda su mirada, y de entre estas sombras una pequeña vela aparece, un hombre viejo aparece frente a ellos, Kay saluda respetuosamente, o como el lo sabe hacer:

-Hey que tal gran jefe, traje al muchacho que dijiste, y en verdad que es bueno –

Li no sabe que hacer, aun intenta reconocer el rostro de aquel hombre, y en el momento en el que las pequeña vela ilumina su rostro Li despacha un pequeño aliento y se desmaya…

Tuesday, June 12, 2007

Indesifrable arte


Las líneas y los colores, el tono y armonía, las sombras y la luz, todas y cada una las miro en este cuadro, y en ellos hay más que simples palabras… ¿Cómo describir eso? si una flor deja de ser flor se convierte en literatura... si tu dejas de ser tu, eres arte, y ¿como describir el arte? sino como aquello que me otorga vida, y a esa vida le otorgas pasión. Entre letras he imaginación te invento en cuentos y poemas; pero, pobres mis palabras que entre estrellas y mares navegan, por que hay más de ti en un segundo de tenue mirada, que en millares de mis letras.

Eres un poema, quien huye del simple papel, para andar por el mundo, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en el aire… Eres un soneto, exacto y sutil, aquel que declama pasión y compasión. Y así como un arte afable y honesta, eres caprichosa testaruda y rebelde. Musa imponente…

Y sin más que un suspiro sigo mi camino, descifrándote a cada paso, escribiéndote, y aprendiendo sin descanso…imaginándote…

mi cielo boreal
mi lluvia eterna
mi esperanza viva
mi arte desmesurada

Y si bien es cierto, mis palabras no lo serán, no cumplirán su objetivo, no te describirán… por que eres arte, indescifrable de aquel que solo se
Puede vivir…


Tuesday, May 22, 2007

Capitulo 1.1

Búsqueda sin nombre

“Y sin ninguna razón cruzaras el mar y el cielo solo para ver por un momento una sonrisa aun cuando te es desconocida, y al mismo tiempo tan familiar…”


La madrugada se acerca, el frío es cada vez más intenso, aun no hay rayos de luz que iluminen las tinieblas del cuarto pero incluso en esa situación se puede ver en el suelo una sombra que palpita, pierde el calor, tiembla… Sus manos ya se han entumido, sus labios han cambiado su tono, su sangre baja su ritmo, mientras su cuerpo intenta recuperarlo; Y de pronto una pequeña figura se mueve, deja caer unas frazadas sobre Adán, y de un momento a otro desaparece…

La tundras se ve especialmente brillante, el sol y el cielo enteramente despejado dejan ver el brillo del hielo y la nieve hasta el horizonte; el ya ha dejado de temblar, el despertador suena a lo lejos y Adán por fin abre los ojos, se levanta de un solo salto y he inspecciona el cuarto, por su mente pasa el accidente de la noche anterior, la torre, la explosión, el desastre… la niña, y entonces mira la cama y la niña no esta se ha ido, lo cubrió con las mantas y se fue. Un tanto confundido levanta las mantas y acomoda la cama, se quita el traje de extracción y lo tira por el conducto de la lavandería, se cambia y sale del cuarto, mira la pantalla de salida y entonces medita un poco, coloca su mano y una aguja extrae un poco de sangre, en la pantalla aparece de inmediato la palabra OK, y se abre la puerta, y antes de que Adán pueda hacer algo alguien lo abraza y cae al suelo mientras por todo el pasillo se escucha un grito familiar:
- Holaaa¡¡¡-
Adán no parece sorprendido Iris lo mira y reclama:
- donde esta mi beso de buenos días, ¿he? –
Adán se sonroja un poco, Iris simplemente lo mira y lo besa en los labios, el tiempo se detiene por un momento, Adán ama la sensación de esos labios, su cuerpo tenso por la caída se relaja de un solo golpe y se concentra en ese momento; Iris simplemente lo mira y se disculpa por la caída, se levanta y le regala una enorme sonrisa, Adán confundido sabe que esa sonrisa no es una simple mueca, hay algo más, Iris esta feliz por alguna razón en especial, y pregunta algo confundido:
-¿Por que la sonrisa?-
Iris un poco molesta le responde rápidamente:
- ¿No recuerdas lo que íbamos a hacer hoy?
Adán repasa miles de ideas en su cabeza pero ninguna concuerda con las palabras de Iris.
-Te la pasas en la luna- reclama Iris mientras cruza los brazos y se voltea.
Adán un tanto confundido aun en el suelo, se pone de pie y pide disculpas, Iris lo mira de reojo.
-esta bien, te perdono, pero solo por que se que eres un descuidado; hoy es tu día libre de trabajo, y yo me organice para que fuera el mío también así podríamos hacer algo juntos-
Adán recapacitando la idea, recuerda el plan y sin más que decir se deja guiar por su enérgica novia.

Mientras camina hacia el comedor principal Adán escucha a lo lejos como algunos trabajadores hablan del accidente de la torre la noche anterior, de la extraña esfera que vio, de la cual al parecer no tiene aun pistas de lo que es. Adán reflexiona y piensa en la niña, no sabe donde esta, que pasará con ella, ¿quién es? O ¿por que la salvo?

Al llegar al comedor se percatan de que hay muy poca gente, Iris animada toma la mano de Adán y corre directamente a la barra donde esta la comida, toma un plato bastante grande y coloca un poco de todo en el, hay frutas un poco de verdura y pescado, (Iris es por decirlo así una glotona incontrolable) piensa Adán mientras la ve elegir felizmente su desayuno, al terminar todo coloca su plato en la mesa y le pregunta a Adán que es lo que quiere desayunar, el simplemente pide un poco de fruta y se sienta; Iris un poco confundida sirve y se sienta junto a el, mientras comen Iris ve fijamente a Adán, imagina que algo debe pasarle, esta muy callado, y lo único que pasa por su mente es platicar con el…

El hielo, y la nieve tan blancos y cristalinos, la caminata la ha llevado hasta el limite de la base, una gran barda de cristal protege celosamente el limite; mira fijamente al otro lado, la nieve no es blanca… el hielo y el viento están contaminados por algo, solo se puede ver un gran cráter que alcanza el horizonte… ¿Qué paso aquí?...

Iris ya no sabe que decir, Adán no sale de sus pensamientos, ya termino su plato hace horas y solo pasea el cubierto de un lado a otro como jugueteando, Iris lo toma de la mano y se levanta como una señal de que el la siga. Mientras camina Iris intenta mirar por las ventanas, los grandes puentes de cristal de la base hacen que el polo se vea totalmente distinto, gigantesco y diminuto, como si fuera una pintura, donde la tierra y el cielo simplemente se difuminan y son el mismo. Iris contempla el paisaje y sonríe, Adán ni siquiera lo mira. Pasan unos momentos parados mirando, cuando Adán siente que debe mirar… busca en la imagen algún indicio, se coloca sus binoculares y busca algo, sin saber siquiera lo que es, y de pronto ahí, en el pico de la zona cero esta ella, esta esa pequeña figura, esta esa niña… Toma la mano de Iris y corre. Ella confundida pregunta rápidamente:

- A donde vamos, ¿Qué pasa? ¿Qué viste? -
- Vamos a los andenes por una moto – responde agitado
- ¿Una moto? –
- ¡Si debo ir por ella¡

Iris esta confundida, pero sabe que aquello que vio es lo que mantuvo a Adán tanto tiempo callado y pensativo, así que decide seguirlo y saber que pasa…

Al llegar al andén Adán solo ve a Alfredo, rápidamente le pide una moto, esta un tanto confundida pregunta:

-¿Una moto che? Eso si que es difícil el accidente de ayer me dejo solo con una, y se que quieres salir con tu chica pero la necesito- Alfredo se voltea para ver su trabajo cuando Adán ya esta encima de la moto con Iris. Prende el motor y sale del andén lo más rápido posible.

Adán solo piensa en la niña, y acelera lo más rápido que puede… el viento esta helado sus manos se enfrían con velocidad, pero hay algo que debe hacer… Iris solo lo abraza con fuerza…

Al llegar al cañón Adán sale a toda velocidad, salta las piedras y toma el camino mas corto a la cima, al llegar ella esta ahí, con una mano estirada al horizonte Adán no puede dejar de verla y entonces llega Iris agitada, y antes de que pueda gritarle a Adán ve a la niña, y el lugar donde señala, y lo ve, un gran cráter, negro sin vida, ¿Cómo puede ser que algo semejante exista en el polo?. Adán ni siquiera lo ha notado, voltea a la niña y la ve por un momento, y antes de que el pueda hablar la niña lo hace mirar al cráter. Adán no se sorprende ha estado ahí y en medio del silencio se escucha la voz de la pequeña:

- ¿Esa es la zona cero no es cierto Adán?

Adán mira a la pequeña, el que sepa su nombre, el que sepa de la zona cero, como es eso posible... y entonces ante su sorpresa vio en el cuello de la niña una placa, (una de esas que reciben los soldados por si se pierden, aquellas que traen su nombre) al mirarla Adán no sabe que decir... De pronto escucha una explosión a lo lejos, es la base… la están atacando... baja rápidamente con la niña e Iris suben a la moto Adán prende el motor y grita:

- Iris no sueltes a la niña.


Y antes de partir, volta por un momento se acerca a la niña y dice:

- Agarrare bien Eva, el viaje será fuerte...

Thursday, May 10, 2007

Cuento de niños

A mi lector: este no es ni el principio ni el final del cuento, es solo la parte que me ha hecho sentir algo que había olvidado hace tiempo… por favor permítanse imaginar.


…Hace algún tiempo ya, cuando aun era un niño, mi abuela me contó una historia, aun más vieja que ella…


En medio de la oscuridad y la nada, existían un par de Dioses muy pequeños; - Aun más pequeños que yo. – Muy poco los hacia diferentes, pues su físico era el mismo pero sus personalidades eran tan distintas como gotas de lluvia. Uno de ellos, Van, era emotivo y relajado, y su hermano Set era reflexivo pero bastante bondadoso; el unico problema era que cada vez que querían crear algo no se ponían de acuerdo y peleaban…
-Debe ser verde¡¡¡¡ (gritaba uno) –No¡¡¡ rojo (gritaba el otro más fuerte) y asi transcurrían los días… los años… hasta que un buen día Set cansado de la necedad de Van lo golpeo… Van molesto por la reaccion de su hermano respondió de la misma manera y sin darse cuenta, mientras peleaban algo dentro de su cuerpo salio expulsado… hasta posarse sobre ellos… el vapor se mezclo y al pasar un momento un pequeño dragón apareció… los mechones plateados que salían de su espalda hacia que todo a su alrededor brillara mientras sus escamas rojas se movían como el viento…

Los pequeños Dioses al percatarse de lo que se encontraba sobre ellos inmediatamente dejaron de pelear. Y emocionados sin darse cuenta al mismo tiempo preguntaron: - ¿Quién te agrada más? – al terminar la pregunta, los niños se miraron como preguntándose cual sería… pero el dragón no respondía. Molestos los pequeños Dioses le replicaron – Vamos responde criatura, nosotros somos Dioses reinamos sobre todo lo que existe si queremos que te vallas, con un solo pensamiento desaparecerás - entonces el pequeño Dragón respondió – Y sobre que reinan pequeños Dioses, aquí no veo nada solo oscuridad – Los niños asombrados no respondieron nada. El pequeño dragón sabía que aquellos niños eran tan poderosos, que podían hacer lo que decían, pero tambien sabía que aun no aprendían a valorarse entre ellos… Mientras el dragón pensaba, Van lo interrumpió, preguntando - ¿Pequeño dragón crees que puedas ser nuestro amigo? Van no término de preguntar cuando Set interrumpió - No creo que quiera, una criatura que no obedece a sus Dioses no merece ser su amigo… Fue tal el desprecio del pequeño que el pequeño dragón decidió irse de ahí y de entre toda la oscuridad subió lo más alto que podía, hasta que los pequeños no lograran verlo…

Van triste reclamo a su hermano la crueldad de sus actos, aunque a Set le parecía correcto… poco tiempo paso, para que ambos niños se preguntase que le había pasado a su dragón, ¿Estaría bien? ¿Qué comerá? ¿Nadie más le hará daño?... fue entonces cuando Van propuso algo: - Ya se hagamos una torre tan alta que nos permita subir hasta donde esta; Pero Set respondió: - No por que esa torre podría caer y lastimar a alguien. Pensativo pero decidido Van menciono su segunda idea: - ya se hagamos una criatura voladora que nos lleve a ambos hasta donde esta el dragón. Pero Set respondió: _ No podemos por que todo ser que no sea un Dios tendrá un límite y si muere de cansancio seremos Dioses malos ante los ojos de quien nos mira. Entonces Van un poco desanimado no dijo nada más.

Poco tiempo había pasado cuando Set dijo: - Hagamos una montaña, tan alta que podremos alcanzar al Dragón, y será tan bella que todos los que la vean desearan estar en la punta, para ver lo que hicimos. Van animado por la idea se levanto y con sus pequeñas manos comenzó.

A medida que subían, los hermanos parecían un poco más compresibles uno de otro… y no solo crearon la montaña. Van creo el viento… que permite sentirse en paz y libertad, Set creo las flores y plantas que adornaban la montaña… y daban vida y animo para seguir su camino. Van susurro las nubes pues ellas abrasarían a su montaña y la harían sentir querida… Set creo la tierra, un suelo donde posar a su montaña… Y así pasaron días completos, donde se creo el cielo y la tierra, la noche y el día, la vida y todo lo que había sobre nuestro hogar…

Al llegar a la cima y ver a su dragón se alegraron, Van emocionado grito: - ¡¡aquí estamos, aquí estamos¡¡¡ el pequeño dragón al oír eso se alegro y volteo a ver a ambos niños, que más que agotados parecían otras personas… El dragón se pozo sobre una roca y hablo a los niños: - ¿Por fin se han dado cuenta?- los niños se miran extrañados – Cuando se han puesto de acuerdo, lograron crear todo lo que deseaban, dejaron su orgullo y simplemente se dejaron llevar por su entusiasmó… por fin lo han logrado, me alegro de tener amigos como ustedes. Al oír eso los pequeños Dioses se sintieron emocionados… Set pidió perdón y Van simplemente abrazo ese dragón con todas sus fuerzas…



Recuerdo que mi abuela me dijo alguna vez que si lograba llegar hasta la punta de esa montaña podría ver a ese pequeño dragón y lograría encontrar lo que toda mi vida es buscado… pero ya estoy aquí, no me queda mas comida ni agua, no hay nada; estoy tirado, mirando al cielo respiro profundamente, cierro los ojos… oigo un par de risas y un calido viento que envuelve mi cuerpo…

Tuesday, May 08, 2007

El tiempo y el espacio, las almas que se conocen en el no se desprenden por ningun motivo... tracienden y crecen... aqui esta la historia de dos de esas millones de almas... (por cierto que aun sin nombre)

Dedicatoria en mi historia:


Entre millones de estrellas llegue y te encontré a ti:

Que es la imaginación, sino el motor de toda mi vida; es por eso que me veo en justa razón de ofrecerle una disculpa, pues ella no inspiro mi historia. Sino alguien a quien amo entrañablemente, quien pronto se alejara de mi vida. A quien espero encontrar de nuevo en mi camino, sino aquí en una estrella u otra galaxia. Escribo estas líneas plagadas de mí, gracias a ti, a tu sonrisa de niña y tus grandiosas palabras. Esta historia es para ti, no importando el tiempo y el espacio, siempre llevara tu nombre…

Para mi amiga Alejandra Lira del Castillo

Libro 1 Génesis
El futuro


“A el le gusta jugar con nosotros, con nuestras almas, haciéndolas viajar, millones de años luz, en medio de planetas y estrellas, para que por un segundo, en todo el universo, nos encontremos por coincidencia, y con una sonrisa o una palabra, nuestras almas queden prendadas hasta el final… que ni yo mismo conozco”


Capitulo 1.0


El cielo, la tierra, el agua… azul, negro, morado, blanco, y un poco de cristal. ¿Cómo pudo la humanidad terminar con la mayor parte de esto? Piensa, mientras sus manos frías pasan a través de su rostro limpiando el residuo negro que hay entre la nieve.

Después de la tercera gran guerra, la humanidad termino por consumir las raíces de la tierra, el aire, el agua y todo ser vivió que habitaba sobre ella. Las grandes potencias han dejado de ser potencias, la gente que habita hoy la tierra es más conciente, y aunque tarde ya, pretende recuperar un poco del equilibrio que sus antecesores perdieron…

Ya ha terminado su horario de trabajo, las ocho interminables horas sacando el fango negro de la tierra cristalina y blanca del polo por fin terminan por hoy, Adán esta fatigado, sus brazos están cansados y auque es uno de los más grandes del grupo, trabajo con esmero, como si el cansancio no fuera parte de su cuerpo; con un hambre interminable se dirige al cuartel a esperar que la comida caliente llegue, un banquete piensa el, hoy es día de pescado, por fin después de ocho años la población de peces en el mar ártico aumento l suficiente como para poder consumir unos pocos al mes. Mientras espera mira a través de la ventana, en la que siempre se le puede encontrar viendo las estrellas o la aurora boreal, soñando despierto mientras el plato frente a el se enfría en pocos segundos. Pero hoy parece entusiasmado, al ver su ración, mira el caldo y le parece un juego, como si aquello fuera una gloria digna de cualquier Dios, mira las pocas verduras que se logran sembrar en los campos artificiales, los pequeños trozos de pescado flotar con delicada manía entre las cosidas y ahora tiernas legumbres. Toma su cuchara y comienza a comer poco a poco

Su boca casi toca la cuchara, cuando un temblor azota la base, entre el silencio y nerviosismo se puede oír de las bocinas de emergencia que un centro de limpieza exploto, y causo una grieta que provoco el temblor. – “Se solicita que toda persona que no este en servicio en este momento corra de inmediato a la torre 6” Adán mira su comida y suspira… otro día sin un bocado que llene el estomago.

Para ir a la torre 6 hay que recorrer túneles que se encuentran por debajo del nivel del hielo, aun hay zonas llenas de radiación que no han sido desinfectadas totalmente, Adán corre con la poca fuerza que aun le queda después de su horario de trabajo. Al llegar se percata de que es el primero en asistir al lugar, hay escombros por todas partes hay un calor extraño que se puede sentir a lo lejos. El humo aun cubre partes del laboratorio, al parecer no hay sobrevivientes. ¿Pero que pudo haber pasado? Aquí no hay ningún tipo de explosivo, nosotros solo limpiamos la zona… - piensa el muchacho anonadado y con las manos aun frías; sigue su búsqueda entre los escombros, al llegar al centro de la torre, se encuentra con un solidó objeto, una esfera, una agujero en el techo y muchas preguntas en su cabeza que de ninguna manera lograba concretar. Se acerco, poco a poco, el ambiente se tornaba calido mientras se acercaba a la esfera, tímido y con una gota de sudor recorriendo su espalda Adán miraba atónito la esfera. Al estar frente a ella no se atrevía a tocarla, y entonces un sonido muy agudo se disperso por toda la sala, un brillo desmedido se apodero de la esfera y Adán solo podía estar en el suelo pensando que en ese momento iba a morir. Y de pronto se abrió, sin aviso, el sonido ceso y Adán puso ponerse en pie…

¿Cómo era posible? Una niña… dentro de aquel objeto, ¿que hace aquí? ¿Quién es? O ¿Qué es?.... Adán aun no entendía lo que sucedía cuando tomo a la niña entre sus brazos y salio corriendo de la torre. Su corazón se desbordaba, como si de pronto estuviese a punto de morir y la llama de su existencia ardiera con toda su fuerza, al llegar a su pequeño cuarto coloco a la niña en su cama, y la tapo con algunas cobijas que había en la habitación y se tendió en el suelo.

¿Por qué? La pregunta no lo dejaba en paz… pero había una sensación de paz en su cuerpo, el cansancio desapareció y el gélido suelo del cuarto se tornaba calido y amable…